La belleza de Antínoo sigue enamorando

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La cabeza de una antigua estatua de Antinous (Antínoo, en español) representado como el dios romano Dioniso. El estudio de esta pieza perteneciente al Museo de Arte de San Antonio es el corazón de la nueva exhibición “Antínoo, El Amado del Emperador: Investigando un Retrato Romano” (Antinous, the Emperor’s Beloved: Investigating a Roman Portrait”, que presenta cómo se estudia científicamente una pieza antigua y al mismo tiempo cuenta la historia de Antínoo, el amado del emperador romano Adriano (Hadrian). (Foto, cortesía San Antonio Museum of Art)

Con su nueva exposición “Antinoo, El Amado del Emperador: Investigando un Retrato Romano” (Antonious, the Emperor’s Beloved: Investigating a Roman Portrait), el Museo de Arte de San Antonio presenta la fascinación que aun provoca en el arte la historia de Antínoo, el joven amante del emperador romano Adriano (Hadrian), y los descubrimientos que se encontraron al analizar científicamente una antigua pieza de su colección representando al bello joven.

La nueva exhibición abrió al público el 8 de agosto y estará abierta hasta el 26 de noviembre de 2017.

Preparada e investigada por Jessica Powers,  curadora de Arte del Mundo Mediterráneo Antiguo del museo, “Antínoo, el Amado del Emperador” es la primera exhibición de su tipo en el San Antonio Museum of Art (200 W. Jones Avenue).

“Antínoo es un joven amado por el emperador Adriano y quien trágicamente muere al ahogarse en el río Nilo en el año AD 130. Su muerte es un misterio, pero posteriormente Adriano llora su muerte y erige docenas de estatuas y declara que Antínoo se ha convertido en un dios y se le venera a lo largo del imperio”, explica Powers.

Pero fue el análisis científico de una pieza de la colección del museo (iniciado en 2011), la cabeza de una estatua que retrata a Antínoo lo que dio origen a esta exhibición.

“Esta estatua pertenece a nuestra colección y presenta a Antínoo como Dioniso, el dios del vino. En 2011 descubrimos que la corona de hiedra estaba cubierta de oro, lo cual ya no lo puedes ver. Pero al trabajar en conjunto con la doctora Michell Bushey, quien entonces era maestra de química en Trinity University, pudimos utilizar microscopios y rayos X para ver realmente la doradura en la escultura”, detalla la curadora.

A través de imágenes microscópicas se descubrió que las manchas púrpura sobre la corona en la estatua fueron causadas por el deterioro del oro.

La exhibición presenta imágenes sobre estos análisis científicos, además, la investigación es un aporte “para comprender la policromía y las doraduras en las esculturas romanas”, sostiene el museo.

De amante a icono

La veneración a Antínoo, que empezó después de su muerte, continuó siglos después.

En “Antinous, The Emperor’s Beloved” se exhiben otras piezas, que datan desde el imperio romano hasta el siglo XX, que demuestran lo extendido de su culto.

Aunque se conoce poco de su historia, se sabe que Antínoo era de Bithnya, una provincia romana ubicada en el noroeste de la actual Turquía, y que pudiera haber conocido al emperador Adriano cuando este viajó allí en el año 120.

Antínoo acompañaba a Adriano, y a su esposa –la emperatriz Sabina– a Egipto en el 130. Se cree que finalizaba su adolescencia o era un joven de unos veinte años.

“La relación homosexual durante el Imperio Romano era bastante común”, explica la doctora Powers. “Lo importante es que los romanos categorizaban las relaciones románticas o sexuales no por género, de la manera que lo hacemos ahora, sino por el estatus social. Es decir para un hombre tener una relación con otro hombre no era –pero no es el mismo caso para Adriano que para cualquier otro hombre– considerado vergonzoso o importante, era realmente algo muy común”.

Todavía hay mucha especulación sobre por qué Antínoo se ahogó en el río Nilo, pero el duelo de Adriano le hizo elevarlo a estatus de dios, y por tal motivo en todas las esculturas se resalta su belleza física: cabello grueso y rizado, labios carnosos, en poses de relajamiento que ensalzan la sensualidad de su cuerpo.

También se acuñaron monedas con su silueta en más de treinta ciudades y una ciudad en Egipto fue bautizada como “Antinoopolis”.

La fascinación por Antínoo resurgió durante el Renacimiento. Esta exposición explica cómo en los 1700’s surgió el interés por su relación con Adriano.

Y ya en el siglo XIX, cuando se desarrollaron las identidades  lesbiana y gay modernas, Antinoo fue reconocido como un ícono de la comunidad homosexual, por tanto se le menciona en novelas, poemas y otras expresiones del arte de dicha época.

La exhibición ofrece una  pequeña sala de lectura con libros sobre Antínoo y Adriano para estudiar un poco el tema. Dentro de los libros se incluye, por ejemplo, “Memorias de Adriano” (Memoirs of Hadrian, 1951) de la escritora Marguerita Yourcenar, en el cual la novelista imagina la relación entre ambos.

“Es difícil imaginar hoy en día una figura pública como Adriano, estar casado, y tener una relación abiertamente con otro hombre al mismo tiempo; levantaría  mucho escándalo, pero (la exhibición) es una manera de ver la manera en que los valores sociales y las relaciones eran distintas en otras culturas”, finalizó la curadora.

Eventos sobre “Antinous”

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Septiembre 8/ 6:00 a 8:00 p.m. Art Party Golden Boy.

Septiembre 12/ 6:30 a 7:30. Conferencia por Caroline Vout, PhD “Rome: Sexuality and Empire”.

Septiembre 19/ 6:30 a 7:30 p.m. “Antinous, the Alamo, and X-Ray Fluorescence. Using Modern Chemistry to Unlock Ancient and Historical Secrets” por Michelle Bushey, PhD.

San Antonio Museum of Art está ubicado en el 200 West Jones Avenue/ San Antonio,  Texas 78215. Tel: (210) 978-8100. Samuseum.org

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