“Angel Baby” presenta una diabla empoderada

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Un ejercicio de cambiar el punto de vista del tradicional cuento folclórico de “El Camaroncito” (sobre el diablo guapo y bailarín) a una diabla es la propuesta de la instalación “Angel Baby” de las artistas texanas Lisette Chávez y Audrya Flores, en exhibición en AP Art Lab (1906 S. Flores St.) (Foto, Adda Montalvo)

“No vayas al baile”, “No salgas” y sobre todo: “¡Se una buena niña!” son mínimamente algunas de las advertencias que las artistas Lisette Chávez y Audrya Flores terminaron analizando que se desprendían del cuento folclórico “El Camaroncito”, que sus mamás o tías les contaban durante su la infancia en El Valle, al sur de Texas (Harlingen y Brownsville, respectivamente) de donde ambas son originarias.

Y ahora, desde su punto artístico y feminista, las dos artistas lo recuentan a través de su primera instalación artística conjunta titulada “Angel Baby”, ya en exhibición en AP Art Lab (1906 S. Flores St.) en el Southtown Arts District, y disponible hasta el 12 de agosto.

Sobre el tradicional cuento de “El Camaroncito” pues hay diferentes versiones, según el lugar, pero va en general así: una joven se va al baile a pesar de la desaprobación de sus padres. Allí un hombre guapo la invita a bailar. Mientras baila con él, repentinamente ella mira hacia abajo y se da cuenta que en lugar de pies, él tiene una pata de pollo y una pata hendida. Sabiendo que esto es el signo que él es el diablo, la horrorizada mujer grita y cae impotente al suelo. Los aterrados testigos se dispersan en la noche dejando a la víctima en el suelo y con un persistente olor a azufre en el aire.

“Creo que hay diferentes”, versiones recordó Lisette Chávez, “en una como que ella muere, en otra como que el diablo sale corriendo de la discoteca”.

Entonces, “un día hablando con mi amiga (Audrya Flores) sobre esas historias que oíamos de niñas vimos cómo tratan a la mujer y de cómo siempre trata que tiene que obedecer… Entonces decidimos recontar la historia en la mujer es la que habla y el hombre es el que se convierte; queríamos voltearlo todo para que las nuevas generaciones puedan tener conversaciones con sus abuelos y padres sobre cómo hablamos de las mujeres en nuestras historias folclóricas”, explicó Chávez.

La idea es “recontar un cuento folclórico contándolo de una manera que empodera a las mujeres, imaginando un personaje que es fuerte, sin miedo y sin pena… queríamos decir ‘se como quieras’, ‘haz lo que quieras’”, añadió Audrya Flores sobre la reinterpretación artística.

Y la manera de recontarlo fue a través de la instalación que titularon “Angel Baby”, como la canción de Rosie & The Originals, tema sobre el cual se desarrolla la historia en el video que tiene hasta un carácter cómico.

Es que “cuando hay que  hablar de temas que son complicados como el feminismo o cosas de las que no se quiere hablar, creo que con algo cómico es más fácil captar la atención”, añadió Chávez.

Y aunque ninguna de las dos artistas había experimentado con video, pues sus medios son más bien  instalaciones, impresos y litografías, decidieron que el video era el medio más idóneo para recontar el cuento.

Así trabajando con un equipo, el recuento  de “El Camaroncito” se realiza través de “Angel Baby”, el cual es  presentado desde el respaldo de la cama de la diabla en un ambiente de penumbra. En el video, pues la diabla hace su parte y el caballero de turno se lleva el susto. Relatarlo en palabras es una cosa, se disfruta mucho más visitando “Angel Baby” in situ.

Las mamás y los hombres de las familias de las artistas han reaccionado bien, contaron Chávez y Flores.

“Mi esposo se rió”, contó Flores. “Mi mamá me dijo: ‘bueno, yo nunca lo había pensado de esa manera, pero me gusta”, añadió Chávez.

“Angel Baby” es patrocinada por Lady Base Gallery, AP Art Lab y Viva Vegeria.

La entrada es gratis.

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